Tuesday, July 18, 2006

Pittsburgh nightlife

Buenos días a todos y bienvenidos al siguiente capítulo de mi blog, en el que podréis encontrar una nueva aventura de intriga, amor, pasiones incontrolables, lógica aristotélica, respuestas a las principales cuestiones metafísicas de la mente humana, y exhaustivas descripciones acerca de las costumbres de apareamiento de la zarigüeya macho. O quizás no.

En esta edición quiero hablaros sobre lo que significa salir de fiesta en este bello pueblo del condado de Allegheny llamado Pittsburgh, situado en la bucólica e idílica campiña del suroeste de Pennsylvania. Pero antes que eso, un par de comentarios acerca de mis últimas vivencias. Resulta que mi jefe me ha asignado un nuevo compañero de despacho indio que tomó posesión de su mesa el viernes pasado. El lunes por la tarde, a eso de las 4 pm, llegó el notición informativo: el hombre me dice "Perdona, Alvaro, espero que no te importe, tengo que rezar". A mí, evidentemente, no me importa; creo que todo el mundo es libre de pertenecer a la secta que más le guste, siempre que no me den el palo.
Entonces veo que el hombre saca una alfombrita, la extiende sobre el suelo de cara a la ventana y se arrodilla. Ay ay ay. Fanatico religioso + avion = mal rolloAnte tal panorama, solo me quedaba una opción honrosa: largarme de allí. Salí en estampida del despacho y me dirigí a donde el indio no oyese mis carcajadas. Si a eso le añadimos que le abandonó el desodorante hace tiempo, tenemos una joya de compañero de despacho; es decir, que tengo a un indio musulmán que usa Eau de Sobacque sentado a menos de dos metros de mi silla. Espero no verlo nunca jugando al Flight Simulator.

Fiesta, fiesta!El otro hecho destacable en mi vida es que me han ascendido en el trabajo. He pasado de ser Visiting Scholar (otrora conocido como putobecario) a ser Research Associate (es decir, putobecario++). Podéis felicitarme todos: enviadme postales, cartas y jamón serrano a mi dirección de siempre. Si eres una chica, también puedes enviarme tu currículum, foto de cuerpo entero y una carta diciendo por qué estás locamente enamorada de mí.


Ahora volvamos al tema inicial de este artículo. Mucha gente me ha comentado que "seguro que te pasas el día de fiesta". Cierto, ciertísimo! Me paso el DÍA de fiesta, porque los locales de ocio cierran prácticamente con la puesta de sol. Supongo que el gobernador de turno estuvo viendo la película Abierto hasta el amanecer y decidió que no quería que en su ciudad hubiese semejantes antros de vicio y perversión. Resultado: TODO cierra a las 2 am en punto. Y claro, para los que somos amantes del vicio y la perversión, eso es un fastidio. Bueno, perdón, también hay locales after-hours donde NO sirven alcohol, que abren hasta las 3 am! A eso le llamo yo una buena juerga. [nótese mi tóno sarcástico, por si algun avispado no se había dado cuenta]

La única excepción a estos horarios incongruentes es, cómo no, la comida. En Shadyside (el barrio donde vivo) hay 2 locales abiertos hasta horas intempestivas: el primero es la pizzeria Village, famosa por hacer las peores pizzas del condado de Allegheny. Y lo puedo corroborar. Aparte de eso, también es famosa por ser el único sitio que vende cerveza las 24h y por la asombrosa inteligencia de sus dos dependientas.
El segundo icono abierto hasta altas horas de la madrugada es el badulaque de Apu. Dudo que se llame así, pero hay un dependiente indio bastante parecido al de los Simpson. Allí se puede ncomprar hot dogs rebozados en maíz y bañados en mantequilla, entre otras delicatessen.

Para paliar el efecto de estos horarios y normas estúpidas, está claro que algo hay que hacer: compensar la falta de calidad con cantidad. En vez de salir viernes y sábado durante mucho rato, puedes salir martes, miercoles, jueves, viernes, sábado y domingo menos horas. Y es lo que acabamos haciendo.
Por ejemplo, la semana pasada hubo los siguientes eventos:
  1. Torooo! Torooo!Viernes (7 de julio): celebración de los San Fermines, fiesta muy típica de Pittsburgh. Consistió en ir a casa de Andrea y Benjamin, que tienen una casa grande en las afueras, en plena naturaleza y con una población de mosquitos caníbales mayor que la del Amazonas. Aún me pica todo. Eramos unos 30, y cada uno llevó comida y bebida como para 20 personas, así que os podéis imaginar lo que había allí. Entre otros actos, la celebración de San Fermín tuvo un 3 de 4 amb folre i manilles, protagonizado la colla de Castellers de Pittsburgh; también un encierro ficticio con la gente corriendo delante del toro, y finalmente la visualización por TV del primer encierro en directo. En resumen: que estamos colgados, vamos.
  2. Sábado: Barbacoa en casa de Richard y Lisa (qué buenas estaban esas costillas), siguió la noche en la discoteca The Matrix, a las 2 nos fuimos, intentamos ir al mítico after-hour que abre hasta las 3 pero nos dijeron que estaba completo, y acabamos en la antes mencionada pizzeria Village comiendo una pizza hasta las 4. Dolor de estómago asegurado durante días.
  3. Domingo: Fiesta de despedida de Fernando y Sole, una pareja muy querida por la comunidad Patanegra, y que ofrecieron una barbacoa (una más) para la tarde-noche del domingo.
  4. Lunes: Es el último día en Pittsburgh de otra pareja también muy querida por todos, Juanjo y Titi (un abrazo desde aquí). Así que algo habrá que hacer, no? Nos fuimos a cenar y a tomar algo.
  5. Martes: Único día que no hice nada. Fuí al gimnasio y después a casa a descansar, que necesitaba recuperar fuerzas para el resto de la semana. Hace unos minutos me he enterado que mis amigos fueron al cine (a ver Superman Returns) y no me avisaron. Pero ya me vengaré.
  6. Miercoles: Día de reunión de Patanegra en el bar Doc's, como cada miércoles. Un par de cervezas, reirse mucho y hablar un rato con el grupo de Patanegra, que empezó siendo de gente española y ahora tiene de todo, desde españoles a bosnios, pasando por italianos, alemanes, rumanos e incluso catalanes (que cada vez somos más :P).
  7. Jueves: Ese día llegaban unos amigos de Iván de visita desde Zaragoza. Qué le vamos a hacer, no los dejaremos solos, no? Primero fuimos al Chaya a cenar (restaurante japonés), después al Tavern a tomar algo, y finalmente acabamos en el Shady Groove a las 2. Qué duro se hizo ir a trabajar el viernes.
  8. Viernes: Sinceramente, no me acuerdo que hicimos, pero me fui a dormir pasadas las 3. Ah sí, cierto! El cumpleaños de Juancho, el Presidente! No se sabe de qué es presidente, pero en cualquier caso lo es. Fuimos al Fat Heads a cenar y después salimos por el South Side, una de las zonas típicas de fiesta.
  9. Sábado: Barbacoa en casa de Ester y Jose, despedida de María (que se vuelve a tierras asturianas). Después fuimos al Tavern y finalmente a casa de Iñaki y Mamen, de donde me largué a la velocidad del sonido porque una señora de 47 años me tiraba los trastos indiscriminadamente. Quita bicho quita.
Así que bueno, ya veis lo duro que es la vida nocturna de Pittsburgh. Y para variar, hoy tocará salir! De momento he quedado con una semi-activista de Greenpeace para cenar, así que voy a documentarme sobre las costumbres migratorias de los ñues del Serengueti: seguro que triunfo.


3 comments:

Carlos said...

En la línea de la investigación en USA, no comentas el número de horas delante de un ordenata, ni tampoco los sonidos que hacen los indios comiendo delante del teclado con las manos grasientas y que de vez en cuando te piden usar tu ordenador...
Pero del tiempo que pasé en USA, cuando tienes tantos buenos o malos ratos según veas... piensa que esto sólo dura 6 años y que vivirás buenas aventuras.. y el pedazo de sueldo que tendrás.... eso si te paso mi cuenta bancaria por los consejos dados jajajaj

Un abrazo

P.D: Veo que aprendiste bien técnicas de scheduling, no lo debí hacer tan mal

martineau said...

Hola Lalo,

No se si estaras todavia en Pittsburgh; soy teleco de Madrid, ahora curro en Paris y me han admitido en el mba de cmu a partir de septiembre 08. Nunca he estado en Pitt y me estoy informando sobre la ciudad. Aunque veo muchas versiones (sobre todo oficiales) cantando las excelencias de la calidad de vida alli (sobre todo por el precio de la vivienda), veo comentarios negativos (e incluso inquietantes, dado que voy soltero y aparte de trabajr mucho me gusta fiestear mucho, como veo que a ti :). Leo en algunos sitios que la nightlife en pitt es tristilla, que hay pocos jovenes en pitt y que los que hay quieren irse, que hay menos mujeres solteras aun, en fin...una foto un poco negra. Que hay de cierto en esto? si volvieras a decidir, volverias a Pitt? es realmente deprimente? pasaria alli 21 meses... (menos vacaciones).

Lalo said...

@ martineau: sí, aun sigo estando en Pittsburgh. La vida nocturna de aquí no es ninguna maravilla, pero tampoco está tan mal como te lo han pintado! Si me das tu dirección de correo, te comento con más detalle :)

Ah, y felicidades por entrar en el programa de MBA! No es nada fácil!